Practica medicina sin pelear con planes médicos. El asistente toma la historia, organiza el caso y prepara la documentación; tú decides y firmas. Trabaja desde donde estés en la isla, a tu ritmo.
Tus pacientes pagan una membresía o una receta a la vez. No hay facturación a planes médicos.
El asistente toma la historia y organiza el caso antes de que lo abras. Tú revisas, corriges y firmas: nada médico sale sin tu firma.
Reglas fijas revisan cada mensaje antes que la inteligencia artificial. Si algo suena a emergencia, al paciente se le pide llamar al 911 y a ti te avisamos.
Trabajas desde la consola, desde donde estés en la isla y a tu ritmo.
Cuando un paciente necesita que lo vean en persona, una enfermera o un PA de tu equipo o de la red va a su casa, y tú revisas lo que encontró.
Déjanos tus datos y te escribimos.
Haz visitas a domicilio cuando estés disponible, en los municipios que escojas. Revisamos tu licencia, tu seguro de impericia y tus antecedentes antes de aprobarte.